Cuando eres una fantástica animadora y motivadora, siempre ayudas a otros a alcanzar ese punto de claridad, eres la persona a la que muchos recurren, tu energía positiva está siempre en movimiento. Una de las cosas importantes a tener en cuenta es que podemos subirnos a un púlpito, motivar e incluso convencer a las personas de ver y hacer las cosas a nuestra manera.
Pero incluso si alguien elige la acción más “evolucionada” que estás sugiriendo, no significa que haya dado un salto evolutivo. Tomamos decisiones desde el nivel de conciencia en el que estamos.
La integridad no se trata tanto de la elección... se trata de qué está inspirando la elección. Dos personas podrían tomar la misma decisión por razones muy diferentes. Una podría estar motivada por el miedo, la otra podría estar viniendo desde el Amor.
Así que, si alguien está vibrando bajo, convencerlo de elegir tu opción no necesariamente lo eleva a un nivel más alto de pensamiento y ser.
La sabiduría proviene de abrazar experiencias contrastantes: golpes de suerte y trabajo constante. Una racha de victorias y una noche oscura del alma. Venderse y defender una postura. Quererlo todo y alejarse.
La sabiduría se gana. Es el beneficio de limpiar ilusiones. Hacemos esto viviendo vidas más reflexivas y conscientes y soltando mucho de nuestros pensamientos, emociones, patrones, hábitos limitantes, la ilusión de lo que y quién es “ideal” para nosotros, resentimientos, arrepentimientos, juicios y etiquetas que ponemos sobre nosotros o que nos han puesto, etc.
Así que... tal vez solo necesitamos practicar lo que predicamos y esperar lo mejor. Cada uno llega allí a su propio ritmo y tiempo.