Ya casi estamos terminando el año (¡yay!)... y, como cada año, muchos de nosotros nos estamos preparando para nuestros rituales de manifestación de fin de año con nuestros diarios de manifestación, hojas de trabajo y otras herramientas.
Todos estamos listos para hacer una lista de todas las cosas bonitas y significativas que nos gustaría tener en diferentes aspectos de nuestras vidas. Sin olvidar el tablero de visión, las velas... y ¡la fecha de la luna nueva en el calendario!
Sin embargo, a medida que avanza el nuevo año... muchas personas comienzan a preguntarse por qué “solo” unas pocas o ninguna de sus manifestaciones se han materializado en sus vidas.
Una de las cosas comunes que he notado al trabajar con mis clientes en sus bloqueos de creencias alrededor de la manifestación y la abundancia es que muchos de ellos en realidad se sentían bastante cómodos y seguros con sentirse merecedores de sus manifestaciones.
Pero lo interesante de observar era que nunca se habían sentido lo suficientemente cómodos con “recibir” cosas buenas en la vida... porque nunca lo habían experimentado antes... O vivían la vida principalmente en modo “yo siempre doy”, por lo que no sabían realmente cómo era vivir también en el modo de “recibir”.
Lo que parecía ralentizar sus manifestaciones tenía más que ver con permanecer en modo ermitaño... o con ser invisibles. Pero definitivamente no voy a descartar muchas otras variables que también pueden influir en la desaceleración... o en la ausencia total de las manifestaciones en nuestra realidad.
Y algunos de ellos también mencionaron su incomodidad y resistencia a ser visibles y notados... su miedo a estar en el centro de atención, el miedo a ser atacados por las inseguridades de otros, etc.
Quedarte en tu armario y mantenerte en un perfil bajo de cualquier forma para protegerte de las reacciones de los demás, sus juicios, inseguridades... y ese famoso sentimiento de culpa cuando tus manifestaciones se hacen realidad (especialmente a un ritmo más rápido que el de las personas a tu alrededor)... todo esto solo ralentiza al universo.
Permitirte ser encontrado, ser visto y recibir... son algunas de las claves importantes que ayudan al universo a llegar a ti con mayor facilidad.
Entonces... ¿estás list@ para salir de tu armario?