Si la energía no se mueve en un área en particular, la estancación aparece y puede convertirse en toxicidad.
Como la contaminación ambiental, las enfermedades físicas y una gama de estados y comportamientos de baja vibración: resentimiento, lástima, odio, rabia, ira, comparaciones, inseguridades, juicios, etc.
La estancación atrae energías que necesitan alimentarse de ella. La miseria, las personalidades dominantes, los virus y las bacterias buscan las partes débiles de un sistema para aferrarse. Se alimentan de la densidad y de la baja vibración.
Para que nuestros suplementos y planes de bienestar nos nutran plenamente y para que nuestros planes mejor pensados se manifiesten, necesitamos eliminar nuestros bloqueos emocionales. Ninguna cantidad de vitamina C o ejercicio puede atravesar problemas de ira u otros bloqueos y heridas emocionales.
Cuando llevamos nuestra atención amorosa a las partes más oscuras y limpiamos los resentimientos y las heridas emocionales, elevamos nuestra vibración y la energía circula con más libertad, y eso nos ayuda a colocar nuestra felicidad y bienestar en su lugar.
Menos carga, más radiancia. Y la radiancia es una forma poderosa de inmunidad.